Los medicamentos para bajos niveles de testosterona, como AndroGel y Fortesta, han sido vinculados con riesgos cardiovasculares graves, como ataques al corazón y coágulos de sangre. Aunque el litigio avanza rápidamente, todavía hay hombres presentando demandas.
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Pensado como un tratamiento milagroso contra el envejecimiento, los medicamentos para los niveles bajos de testosterona (también conocidos como “Low T”) están cada vez más vinculados con condiciones médicos que amenazan la vida como ataques cardíacos e infartos. Como hay cada vez más evidencia al respecto, los pacientes están buscando asesoría legal para tomar acciones legales contra los productores de estos medicamentos potencialmente mortales.
La FDA la aprobó para el tratamiento de hipogonadismo (una condición médica que ocasiona bajos niveles de producción de testosterona), las compañías farmacéuticas consideran a los medicamentos “Low T” como una forma de revitalizar la energía y vida sexual de un hombre. Las publicidades promueven el autodiagnóstico, pero haciendo preguntas generales engañosas. Por ejemplo: se les pide a los hombres que califiquen sus niveles de energía, pero el envejecimiento en sí mismo ocasiona una disminución natural de la energía.
Un creciente número de investigaciones médicas sugieren que los riesgos de los medicamentos de testosterona superan los supuestos beneficios. Y con un mayor número de acusaciones contra los fabricantes por comercialización fraudulenta de sus productos, Banville Law comenzó a consultar a pacientes acerca de sus opciones legales.
De los casi 11 millones de usuarios, solo la mitad tienen diagnósticos médicos de hipogonadismo, reportó el New York Times en 2013.
Muchos críticos argumentan que la publicidad de las farmacéuticas logró un mal uso del término “Low T”. Los bajos niveles de testosterona pueden ser médicamente graves o simplemente parte de la progresión natural de la edad. Pero como los hombres vinculan la testosterona con la virilidad y la juventud, la publicidad ha llevado a muchos hombres a buscar una terapia de reemplazo de testosterona (TRT) por niveles bajos de testosterona percibidos. Sin embargo, estudios recientes sugieren que los pacientes que fueron recetados con medicamentos “Low T” pueden tener riesgos altos de complicaciones graves para la salud.
Para los hombres, la testosterona es esencial para el desarrollo y crecimiento natural. La testosterona ayuda a regular, entre otras cosas, el apetito sexual, la masa ósea, la distribución de grasas, la producción de espermatozoides y la masa muscular.
Los niveles normales de testosterona en los hombres varían mucho, entre 300-1000 ng/dL (una medida de los niveles en la sangre), debido a la genética y la salud. Por eso es difícil determinar si un hombre en particular tiene bajos niveles de testosterona, conocido como hipogonadismo, o simplemente tiene niveles bajos que no afectan médicamente sus funciones normales.
Cuando es un problema clínico, los bajos niveles de testosterona tienen graves efectos en el cuerpo que pueden causar pérdida de fuerza y tono muscular, disminución de la masa ósea y síntomas no tan fáciles de detectar, como la pérdida de libido, falta de memoria e insomnio.
Después de los 30 años, los niveles de testosterona bajan un promedio de 1 % al año. Mientras que los hombres con más de 65 años pierden más testosterona libre. El Baltimore Longitudinal Study descubrió que entre los hombres de más de 65, el 30 % tenía niveles de hipogonadismo promedio y el 50 % tenía niveles bajos de testosterona libre.
Desde 1970, los estudios no podían vincular ningún efecto cardíaco negativo con la producción natural de la testosterona. Pero, la terapia complementaria tiene un riesgo increíblemente alto de incidentes relacionados con el corazón. Eso significa que la cura es peor que la enfermedad, como los demandantes han afirmado en sus demandas de testosterona.
En un estudio realizado por investigadores de Wisconsin Veterans Home, se detectó policitemia en más del 20 % de los hombres con tratamientos TRT. La policitemia es una condición cuando hay una gran cantidad de glóbulos rojos en el torrente sanguíneo. La enfermedad puede ocasionar un aumento de eventos vasculares, incluyendo infartos de miocardio y apoplejía.
Es importante un trabajo continuo en la sangre para poder supervisar la salud del corazón mientras se hace un tratamiento TRT. Esta es una advertencia que debería haber estado en las etiquetas, según las demandas. La policitemia se mida con niveles de hematocrito. Si los niveles de hematocrito aumentan arriba del promedio de 42 % o 54 %, la terapia debería suspenderse hasta que los niveles vuelvan a la normalidad.
Las recetas de TRT se han triplicado desde 2001. El mayor aumento de usuarios ha sido en hombres de 40 años, debido a las campañas publicitarias y lo que los demandantes han clasificado como declaraciones comerciales engañosas.
Las publicidades suelen contener preguntas genéricas como: “¿Está usted triste o de mal humor?”, “¿Siente que le falta energía?”, hechas por hombres de 50 años, sanos y con pocas canas, a pesar de que los medicamentos TRT están pensados para hombres de más de 65 años. Estas publicidades se apoyan en las inseguridades masculinas acerca de la edad, haciendo que muchos espectadores cuestionen su virilidad.
Sin embargo, las preguntas genéricas publicadas en muchos de los sitios web de las compañías farmacéuticas están basadas en la guía Androgen Deficiency In Ageing Male (ADAM) y la escala Aging Male Symptoms Scale (AMS), las cuales fueron creadas hace más de 15 años y siempre han sido polémicas. Hay una gran cantidad de evidencia que prueba que hay poca relación entre las preguntas genéricas y los niveles bajos de testosterona en los hombres.
Un estudio de 2004, realizado en Alemania, demostró que a pesar de que 83 % de los pacientes decían tener bajos niveles de testosterona basándose en las preguntas de la escala AMS, solo un 39 % daban positivos en pruebas médicas de niveles bajos de testosterona. En los últimos 10 años, los cuestionarios se han modificado para su uso clínico (pidiéndole a los hombres que cuantifiquen sus síntomas del 1 al 5), pero los demandantes afirman que las compañías farmacéuticas siguen apoyándose en el miedo al envejecimiento usando el obsoleto formato de respuestas binarias (sí o no).
Androgel, una de las medicinas TRT más importantes, recientemente retiró las preguntas estilo AMS de su sitio web y la página ahora solo dice “Lo sentimos”.
Como resultado por el aumento de los medicamentos TRT en el mercado, la Sociedad de Endocrinología publicó una guía para el uso de TRT en 2010 en el cual se indica que este tratamiento solo debería hacerse en casos donde no hay duda de los bajos niveles de testosterona, después de varios exámenes de sangre. La comunidad médica en general reconoce los riesgos de los bajos niveles de testosterona y los tratamientos TRT.
Las compañías farmacéuticas han estado bajo ataque por supuestamente engañar a los hombres y hacerles creer que tienen una deficiencia médica grave. Los sitios web de las compañías incluso ayudan a los hombres a autodiagnosticarse, con guías doctor a paciente.
El sitio web de Androgel alienta a los pacientes a tener una “conversación abierta y honesta con su médico”, sin embargo solo la primera pregunta de su guía se enfoca en el potencial de tener hipogonadismo. Las otras seis preguntas se enfocan en el tratamiento TRT.
El sitio web de Axiron afirma que 7 de cada 10 hombres recuperaron sus niveles de testosterona en tan solo2 semanas. La pregunta es: ¿a qué se recuperaron? ¿Los cambios fueron menores o mayores? Este lenguaje intencionalmente vago permite que los lectores mismos definan “Low T”, sin la asistencia de un médico profesional. Eso tiene el potencial de engañar a las personas a creer un resultado imposible y posiblemente peligroso.
Es importante saber que un examen de sangre, llevar un registro médico y tener una conversación abierta con su médico son las herramientas importantes para diagnosticar niveles bajos de testosterona. Un examen de sangre sin apoyarse en un historial médico puede ser engañoso, así como hacerse preguntas sin ayuda médica.
La mayoría de la testosterona en la sangre está ligada a una proteína llamada globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG), mientras que el resto se considera testosterona “libre”. Los exámenes de sangre suelen revisar los niveles de SHBG, pero los pacientes con hipertiroidismo o enfermedades en los riñones también pueden revisar sus niveles de testosterona libre. Cabe señalar que, con la edad, los niveles de SHBG y de testosterona libre cambian a ritmos diferentes, dificultando la exactitud en las pruebas.
El uso de geles de testosterona fáciles de usar permitió a las compañías publicitar altos niveles de testosterona “al alcance de sus dedos” o tan fácil como ponerse desodorante en la mañana. Pero no todos los medicamentos aprobados por la FDA son iguales.
Actualmente, hay más de 30 suplementos de testosterona aprobados por la FDA en el mercado. Doce de ellos contienen testosterona como ingrediente activo, incluyendo Axion, Androgel, Striant y Testim. Mientras que otros contienen enzimas ligeramente diferentes como la testosterona cipionato (Depo-testosterona) y enantato de testosterona (Delatestryl). El cipionato, muy poco común fuera de Estados Unidos, tiene un tiempo de liberación ligeramente más lento debido a su configuración de carbono. Se pueden usar otras formas de testosterona, como la metiltestosterona, para TRT, terapia de esteroides u hormonal, para los pacientes bajo tratamientos contra el cáncer.
Debido al sistema de administración oral de los TRT, como Andriol, hay una gran preocupación por los pacientes con enfermedades hepáticas crónicas.
A pesar de sus diferencias químicas, todas las terapias TRT han sido vinculadas a un aumento en el riesgo de enfermedades cardiovasculares graves:
Si usted o alguien que conozca ha usado algunos de estos TRT y sufre complicaciones en su salud debido a eso, los Product Lawyers ofrecen consultas gratuitas con un abogado especializado para discutir una posible demanda de testosterona.